Bautismo
Queremos bautizar a nuestro hijo
Unos padres creyentes quieren para su hijo lo mejor. Y esto comienza deseando que su hijo sea bautizado y así reciba la gracia de ser hijo de Dios.
El Sacramento del Bautismo nos hace hijos de Dios y nos incorpora a una gran familia: la Iglesia. El Catecismo nos dice: “por el Bautismo somos hijos de Dios y miembros de su Iglesia”.
El niño pequeño es bautizado “en la fe de sus padres”. Son los padres los que solicitan que su hijo sea bautizado y se comprometen a educarlo en la fe, para que conforme crezca vaya conociendo mejor la fe en la que ha sido bautizado “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.
El Bautismo de un hijo compromete a los padres a acompañar a sus hijos hasta completar la Iniciación Cristiana: recibir el Sacramento de la Confirmación y de la Eucaristía, la Primera Comunión. Velando siempre por su madurez humana y cristiana y por su formación en la doctrina de la Iglesia.
Los padrinos son los responsables de ayudar a los padres en esta tarea de educación en la fe. Por ello, a la hora de elegir padrinos no debe contar ante todo el parentesco o la amistad, sino sobre todo la capacitación de estos para ayudar a los padres en la educación cristiana de su hijo y ahijado. Hay que elegir cuidadosamente a los padrinos. Más adelante están los requisitos.
¿Qué tengo que hacer para bautizar a mi hijo?
Para contactar con nosotros puedes pasar personalmente por el despacho parroquial los martes de 17h a 18h en horario de invierno y de 18h a 19h en horario de verano o concertar una cita con el párroco en otro momento.
Celebramos habitualmente los bautismos los sábados en horario de invierno a las 17h y en horario de verano a las 18h, y los domingos a las 13h.
Curso para padres y padrinos:
Habitualmente la preparación para el bautismo (cursillos prebautismales) los realizamos antes del bautismo, previa cita concertada con el párroco.
Los padrinos deben reunir estos requisitos:
- El bautizado ha de tener un solo padrino o una sola madrina, o un padrino y una madrina, mayores de 16 años.
Católicos, confirmados (al menos uno de ellos y el otro estar abierto a recibir este sacramento), llevar una vida acorde con la fe cristiana y con una situación regular dentro de la Iglesia.
